Lord_Keru

Un mundo sin fin

 

 

               Un mundo sin fin

 

 

 

Un mundo sin fin es una novela de Ken Follet que ha aparecido en el mercado hispano éste año, como una gran apuesta editorial. Con una primera edición de 500, 000 ejemplares [lejos de los 35-70 mil sólitos en las primeras ediciones de los libros normales] es el libro que todo mundo lee, más aún si tomamos en cuenta que, por estrategias de publicidad, es llamada la segunda parte de "Los pilares de la tierra".

A mis manos llegó hace un par de semanas [si ya sé, apenas ando escribiendo, no es mi culpa que en la escuelita tenga que ir en las tardes, aparte de tener que producir un programa de radio cuando no sé ni siquiera abrir el Adobe Audition] y de primera instancia me asustó.

Y es que me llegó la edición de lujo, de tapa dura, y yo dije "válgame, ésto qué es, una biblia". Sí, las casi 1200 páginas casi me regresan al hospital con taquicardia.  Pero pues no, el libro no sólo resultó ser buenísimo, sino que, además, me lo leí a la velocidad de la luz, de tan interesante trama que reportaba.

Pasa que el hilo conductor de "Los pilares de la tierra" aquí desaparece, y ahora se nos sitúa en la misma localidad, como el mismo Priorato, pero ahora con 200 años de diferencia.

Y la verdad es que, a mi juicio, un mundo sin fin es una novela con una trama más sólida que la precuela, con personajes más fuertes, [la protagonista, Caris es como para adorarse, a de ser una de esas parientas inglesas de Scarlet O´Hara que anda perdida por ahi]. Aqui las historias cruzadas son de lo más interesantes.

Pero vaya, no se descubre el hilo negro, de hecho los puntos de inflexión son los mismos que cualquier novela histórica, hijos peridos, nobles con vidas disipadas, la opresión de la Iglesia, la cognición en manos de unos cuantos, en fin.

Pero los personajes son lo mejor, Godwyn es el villando típico formado por la madre, y Merthin, el protagonista, es el pariente perdido de Noah [El cuaderno de Noah] bueno, sincero, trabajador, elocuente, lúcido, sencillo, bueno bueno, ni parece hombre.

Gwenda que es la mejor amiga de la protagonista [aunque se ven sólo dos veces al año] es de lo más divertida de lo tonta que es.

Lady Philipa, la villana mamá es genial, como la villanda de Retrato en Sepia [Isabel Allende], aunque más que villana es una mujer de carácter fuerte, imperativa y por supuesto, muy chic.

Y en medio de una crisis económica [¿dónde lo he oído?] una epidemia de Peste [¿influenza?], unos dramas de amores [cualquier obra de Shakespeare] todo se desarrolla a una velocidad, bueno con decirles que en un día Caris aborta, sun puente se destruye, el prior se muere, la feria del vellón se va a la goma....bueno bueno, un libro de 1200 hojas en el que siempre sucede algo que te mantiene en vilo, súper recomendable.

Léanlo, si tienen tiempo y no llevan Radio en la escuela [jajajaja, ya sólo quedan dos semanas]

Ahora veamos si La Mano de Fátima [Idelfonso Falcones] sorprende tanto como La Catedral del Mar, su primera novela, de la que hablaré después [en dos semanas cuando ya no lleve la pi!"#$%&/ Radio. [Trauma]

La feria de las vanidades: Camaleones

A

 

A ver a ver, otro tema que dará mucho de qué hablar jaja pues, si, se trata de la telenovela de Rosy Ocampo, "Camaleones", misma que cualquier teenager como yo ve, ni modo, se amuelan.

 

Si, ha dado mucho de qué hablar, y a la mayoría de los periodistas de espectáculos no les ha gustado [algunos, como el  intento mal hecho de comunicador que es Álvaro Cueva, han dicho incluso que fomenta la violencia [ hello!]

 

La historia si, no es nada nuevo ni del otro mundo, aunque la producción de la misma insiste en llamarla de "vanguardia".

Es la misma historia del colegio, con sus alumnos, divididos en subgrupos. Los buenos, encabezados por Sherlyn, su prima la tonta [extraída de la "nueva banda timbiriche], Pee Wee [en una actuación ñoña y andrógina, a falta de palabra mejor]. Los malos unos tipos como de 30 años que no crees para anda que estén en prepa, encabezados por el novio de Sherlyn, un palurdo que no merece más introducción, un niño nuevo del CEA con peinado de banda inglesa de los 80's y Alberich, el niño bien al que si le creemos lo de la prepa, porque lo hemos visto desde la telenovelas infantiles y sabemos que es de la misma edad de Belinda, la cual, pese a su noviazgo con un jugador espantoso y tonto, no se me hace que merezca más atención de los medios. El resto del elenco juvenil brilla por su ausencia, niños  a los que les falta mucho y que se nota que no crecieron en el medio como los anteriores.

 

 

Belinda bien en su personaje, osea, es una ladrona de arte [aunque no sepa nada de ello], medio marimacha, ¿qué esperaban? ¿que fuera la protagonista clásica de telenovela que por pobre se crees que es decente y que llora y llora porque sus padres no la pelan?? Pues no, para eso están los actores secundarios, como Sherlyn y Pee Wee, que vive en un drama digno de Candy Candy [sin padre, sin hermando, con una madre enfermiza, en una escuela en la que ni da una y ni lo quieren, enamorado de Sherlyn que le lleva como 20 años, pero más maquillado que Edith Gonzaléz (que hace un papel tan efímero, después de haber sido Doña Bárbara) total todo un desastre].

 

Aún asi las historia es entretenida, no es nada nuevo pero está contada de forma diferente, basta de los dramas juveniles irreales de Pedro Damián. Es al estilo de Cuna de Lobos, una pareja que se ve obligada a hacer algo que no desea.

Hay gente que dice que el Colegio es irreal [¡Se nota que no han estado nunca en uno!, osea, y el refrán de que con dinero baila el perro, qué?] Obvio es gente que hace mil años ni entra en un salón de clases.

 

La cosa va bien, le deberían de bajar un poco a la promoción de canciones de Belinda y Pee Wee, a Guillermo García Cantú, que aparece muy ñaca ñaca para telenovela juvenil, a Edith González, que sale muy tiesa [no más que Karla Álvarez] y a la mamá de Pee Wee, llega a resultar mucho drama para las seis de la tarde.

 

Bien bien, le faltan los créditos de entrada, una canción decente, un poco más de suspense [las situaciones de misterio se resuelven muy fácilmente]  y pues nada más, haha, porque me hacen todas las tardes con sus ocurrencias.

 

 

 

La feria de las vanidades: Harry Potter y el Principe Mestizo

¡Oh, si! Ya vi Harry Potter 6: ¡Awful!

 

Resulta que después de un tiempo de vacaciones, ya cuando yo estuve disponible y el pollo regresó, fuimos a ver Harry Potter.

 

¡Y no lo hubiéramos hecho!

 

Y es que dos personas como nosostros, que nos quedábamos despiertos hasta altas horas de la noche leyendo el libro, sólo pudimos ir al cine para hacer el oso. Porque la sexta película es la peor de todas.....¡si!

 

Comenzando con los efectos, otra vez pésimos...falsos a morir. El único que se salva es el del puente de Londres, pero en fin nada de rescatar.

 

Como siempre se comieron partes del libro [de acuerdo, en guionismo aprendí que 800 páginas se convierten en 180 aprox en una película. ¡Pero se comen lo más importante!

 

O sea, no vemos la entrevista de los dos primeros ministros[ el muggle y el mágico (vaya, no aparece si quiera la despedida de Fudge)].  No vemos la boda de Charlie, el hermano de Ron [a quien de plano excluyeron de la saga cinematográfica] Y no es que sea muy importante, sino que en esa parte del libro se presenta la pelea entre Harry y Bellatrix y Malfoy, aunque en la película, y en la versión desmirriada de la escena, aparece con un personaje equis, que Dios sabe quién sea.

 

Bellatrix, tenemos que aclarar, es la misma, la que debe de ser, loca, intensa y sobre actuada como Susana Alexander. También Snape es el mismo que debe de ser, según su perfil en los libros, aunque en esta película su "pertenencia" al mal está muy mmm pues muy injustificada, porque al matar a Dumbledore se nota mucho que le tembló la mano.

 

La novela tiene muchos puntos de inflexión, que en la película brillan por su ausencia. La aparación de Horace es tan gris que nada qué ver, hasta el final se redime.

Harry y sus amigos son los mismos de siempre, abigarrados, malos actores, insignificantes y efímeros. Ginny igual de pasamada que en todas las películas. Seamus y compañía equis, como en toda la saga.

 

Neville, más feo que nunca, y eso me lleva a Tom, el Voldemort teenager, que se puso.....osea, en la segunda película, alto, guapo, gallardo, y con una cara de chico malo, muy malo.....y en ésta película [que está situada igual, a los 16 años de Tom, aparace un Tom enano, feo, gordo, pálido, mustio, ¡petrificado!

 

No hay un leimotiv en la historia, como ya dije. Nada, aparece un armario pero pues no se sabe [en la película] por qué. Nada nada, ni siquiera aparece la búsqueda de Harry por encontrar quién es el Principe Mestizo.

 

Eso si, agárrense, que las chicas de Hogwarts vienen muy livianas este año. Reparten besos al primero que se les aparece, y gratis. SI esto parece High School, pero la versión mexicana. ¡Por poco vemos las escenas vulgares de Sortilegio!

 

Bueno y ya, la verdad esta película pudo no haber salido....y ¡todo iría bien! Con razón Yates se asustó ante el estreno de Crepúsculo, si ésta se la hubiera llevado de calle.

 

Así que, por favor, lleguemos rápidamente al final, tonto y cursi a más no poder.

Osea, tienen la escena más grande y mejor lograda de las seis películas, la muerte de Dumbledore y la gran actuación de McGonagall y todo el colegio levantando las varitas hacia la Marca Tenebrosa, más tenebrosa que en su primera actuación [cuarta película] y deciden finalizarla con Harry y su pandilla en una torre descubierta chisme y chisme [perdón, qué falta de respeto]. Un epílogo innecesario.

 

Faltó la escena en la que Harry y pandilla pelean contra los mortígafos en la Torre de Astronomía, y misma donde Snape revela que él es el principe.

 

En fin, trágica la película, para nada recomendable no, no, no.

 

La única que estuvo bien e increiblemente fantástica es Luna, genial con sus lentes y con el León de Gryffindor y Comarc, el galán de Hermione, que, sinceramente, es mejor opción que Ron.

 

 

 

Textos periodisticos I: La dama de negro

La Dama de Negro

Por:

Aarón Estrada

 

No es extraño para la danza
este columbario que pone los ojos amarillos.
De la esfinge a la caja de caudales hay un hilo tenso
que atraviesa el corazón de todos los niños pobres.
El ímpetu primitivo baila con el ímpetu mecánico,
ignorantes en su frenesí de la luz original.
La danza de la muerte/Federico García Lorca

 

La tarde cálida en la ciudad es el preámbulo del crepúsculo. La noche está por llegar. Antes del anochecer es el momento idóneo para visitar a la Dama de Negro, que solemne se encuentra en su santuario, en su pequeña capilla.

En el interior del ex cuartel Juárez, lugar en el que actualmente se encuentra un parián, se encuentra su templo, un tanto modesto, que ha sido levantado por esfuerzo de los devotos, en loor de una las figuras más enigmáticas de la simbología religiosa: la muerte.

Desde tiempos prehispánicos el hombre ha tenido una estrecha relación con la muerte, e incluso se le llegaban a realizar cultos. En una sociedad como la mexicana, es común visualizar a la muerte como un hecho definitivo, pero no terrible, al que se le hacen altares y romerías el 2 de noviembre.

Pero actualmente la devoción ha sufrido un cambio; que si bien no es general, si cobra fuerza y empuje cada vez mayor.

El templo de la Santa Muerte en Durango, que abarca el lugar de dos locales, lo que naturalmente no podría llamarse templo, es un lugar en el que algunas personas rinden culto a este enigmático ser; cuya vestimenta ha variado un poco del culto tradicional, ya que en esta capilla no se puede encontrar a la elegante calavera vestida a la moda porfiriana, se trata de una figura-si se puede decir-más esquelética, ataviada únicamente con una túnica negra, y en cuya mano derecha sostiene un mundo, para recalcar su omnipresencia.

Por lo que se ha escuchado por parte de sus detractores, se esperaría ver en la capilla gente de la mala vida que va a implorar favores de la Muerte, narcotraficantes, puchadores, delincuentes y demás.

Pero no.

En aquélla tarde del mes de marzo en el local en el que se encuentra la capilla, se encuentran tres personas; tres personas de la tercera edad, que se observan atribulados, si, pero no por pertenecer al hampa.

 Salta a la vista que son jubilados o pensionados, a lo que la vida se les ha acabado. Es natural pensar que están en el lugar para pactar con ella; pueden estar pidiendo una buena muerte, o quién sabe, pedir que no los recoja.

Después de observar que no se encuentra gente peligrosa en los alrededores, es momento de explorar un poco más el templo, en el que sobresale la figura tamaño real de la muerte. En el local se encuentran otras cosas, no precisamente bancas para comodidad de los devotos.

Se pueden observar toda clase de productos, acomodados en estanterías de colores. Jabones, veladores de todos tamaños y colores, lisas o con la estampa de la muerte, figuras en cuadros, inciensos, aromatizantes y demás, lo que demuestre que la devoción a la muerte es fuerte, a pesar de que algunas iglesias, principalmente la católica, se han dedicado a desprestigiar esta manifestación, argumentado que envenena la fe y se vuelve a los tiempos en los que Aarón, hermano de Moisés, adoraba becerros de oro, por encima del mismo Dios.

Dos de los ancianos que se encontraban en el local, que eran pareja, se han ido, después de adquirir algunos productos. Únicamente permanece una señora de aspecto cansado, que pregunta al propietario del local sobre la peregrinación de la muerte del año pasado, a la que no pudo asistir.

Y es que, todos los años, el día 2 de noviembre, el locatario del ex cuartel Juárez saca la imagen de la muerte para llevarla a una procesión por las calles aledañas.

Evento que naturalmente es eclipsado por la romería de muertos en los diferentes panteones, que si cuenta con el aval de la iglesia católica. Pero ello no es algo que importa. Lo que importa es la apertura con la que ahora cuenta el culto a la santa muerte.

Este local-capilla fue levantado a mediados del año 2001, a decir de los mercaderes aledaños, en medio de una campaña de desacreditación en la que se afirmaba que era un culto de delincuentes y satánicos.

Pero la devoción ha cobrado fuerza, y ahora gente de todas las edades y de todas las clases sociales llega al ex cuartel para hacer alguna oración a la muerte, o para adquirir algún producto relacionado con el tema.

Mientras llegaba el crepúsculo, un par de personas más llegó al local para hacer pequeñas plegarias e incluso comprar unas veladoras.

Un hombre de unos 15-18 años de aspecto normal, con pantalón de mezclilla y camisas con detalles juveniles, llegó al lugar para preguntar el precio de las figurillas de la muerte, que llegan a rebasar los 2 mil pesos.

En ese intervalo, un hombre de unos 35 años, que bien podría ser oficinista o auxiliar contable, llegó al lugar a preguntar por la oración de la muerte, y vaya sorpresa al descubrir que no sólo existe una oración, sino hasta un pequeño libro para todos los días.

Estas visitas, que fueron cinco en un lapso de tres horas, dejan de manifiesto que la devoción a la Dama de Negra es todo un negocio, aunque también deja claro que la callada y señorial Ciudad de Durango se está abriendo a una vida más cosmopolita, más digna del siglo XXI.

 

Crónica realizada para la materia de periodismo, en la titularidad de la L.C.S Mónica Perla Hernández, reportera de "La Voz de Durango" y corresponsal de "El Universal".